Un haz de luz roja muestra el área de corte sobre el material antes de que se active el láser; así, los operarios ven exactamente dónde se realizará el corte y pueden alinear la pieza en cuestión de segundos.
Visualiza el área de corte exacta antes de que comience el procesamiento.
Una alineación más rápida y precisa, sin pruebas innecesarias.