Hasta 300 agujeros por segundo: entre 15 y 20 veces la velocidad de una cortadora de CO₂ convencional con ejes XY.
Sin amarilleamiento ni quemaduras: el calor se concentra exactamente en el punto del agujero, incluso en tela blanca.
El tamaño del agujero se puede ajustar en la lima, y todos los agujeros quedan redondos, uniformes y homogéneos.