Hasta 300 agujeros por segundo; el tamaño de los agujeros es uniforme y totalmente ajustable.
El sellado automático de los bordes deja unos bordes lisos y respetuosos con la piel: sin rebabas, sin quemaduras y sin amarilleamiento.
Funciona con distintos materiales: algodón, tejidos muy elásticos, piel y nuevos tejidos técnicos.