Tela blanca, que sigue siendo blanca: corte por láser sin amarilleamiento ni bordes quemados
La tela blanca lo deja todo al descubierto: basta una sola marca de quemadura para que la pieza quede inservible. Este corte queda impecable: sin amarilleamiento, sin quemaduras y con los bordes sellados al cortarlos.
Sin bordes amarillentos ni quemados: los cortes se mantienen tan blancos como la tela.
Los bordes se sellan durante el corte, por lo que las piezas pasan directamente a la costura sin necesidad de evitar que se deshilachen.