La boquilla se limpia automáticamente entre ciclos, por lo que el pegamento nunca llega a obstruirla, y la bandeja para residuos, tipo cajón, se extrae y se vacía en cuestión de segundos.
La limpieza automática evita las obstrucciones, lo que garantiza una pulverización fiable y una calidad constante del pegamento.
La bandeja para residuos tipo cajón reduce el mantenimiento manual a una simple acción de tirar y vaciar.