Un área de trabajo de 600 × 600 mm permite cubrir piezas artesanales de gran tamaño en una sola pasada, sin necesidad de cambiar la posición ni de coser por patrones.
La velocidad del marcado galvánico permite incorporar grabados finos y complejos a los plazos de producción.
Los detalles se mantienen nítidos en toda la superficie, de un extremo a otro y de una esquina a otra.